… y, decĆa el abuelo que justo a las doce de la noche el 31 de diciembre, si el clima lo permitĆa, se notaba en el cielo el ingreso del aƱo nuevo… Aquel espectĆ”culo lo describĆan similar a una sombra en el cielo que se marchaba y un velo transparente de tenia una leve luz, y que iluminaba el cielo del aƱo nuevo. A esa hora los campesinos de antes iniciaban al pronĆ³stico del tiempo a travĆ©s de las CABAĆUELAS, que en Argentina se llaman PINTAS y en EspaƱa TĆMPORAS. Las cabaƱuelas son una forma ancestral en la predicciĆ³n del clima, su origen en MĆ©xico se atribuye a los Toltecas. La explicaciĆ³n para entender las cabaƱuelas estĆ” relacionada con los dĆas, asĆ el dĆa uno es enero, el dĆa dos febrero y asĆ sucesivamente hasta llegar al dĆa doce, el dĆa trece se inicia en diciembre, el dĆa catorce noviembre, el dĆa quince octubre, es decir, se retrocede hasta el dĆa 24, el dĆa 25 comienza a contarse de dos en dos, por ejemplo, el dĆa 25 de enero corresponderĆa a enero y febrero, el dĆa 26 a marzo y abril, hasta llegar al dĆa 30, el dĆa 31 cada dos horas se cambia de mes en el transcurso del dĆa. En el libro de āAires y Lluviasā: AntropologĆa del clima en MĆ©xico de AnnamarĆa Lammel, se dice que las cabaƱuelas servĆan a los antepasados a adelantar o retrasar la Ć©poca de siembra que con frecuencia inicia el dĆa 13 de junio. Al mes de enero le sigue febrero y marzo, es esta Ć©poca del aƱo se consideraba que el Dios del viento, Ehecatl limpiaba al camino para Tlaloc, Dios de la lluvia. Todo este ciclo de la agricultura lo regĆa el agua, por ese motivo los agricultores observaban el tiempo y quizĆ”s compartĆan entre ellos los pronĆ³sticos del clima que el mes de enero les dictaba.
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